«Das deutsche Volk!», vocea Honorio, mientras el exorcista, a pie de cama, quita hierro al asunto ante la esposa: «La concurrencia de factores laborales, el actualizar las cuentas del bufete, le ha abocado a este estado de posesión. Seguir leyendo
Una escalera es una construcción capaz de comunicar diferentes niveles. Las hay de mano, tijera, cuerda, caracol, imperiales e imposibles. La clásica —el alfil de las escaleras— une distancias con sus tramos diagonales aportando comodidad y descanso con rellanos y pasamanos.SEGUIR LEYENDO
«¡Adelante!». Entra García: «Se trata de la suspensión, don Mario, me dijo que llamara...». «¿Suspensión?¡Vaya frescura! —salta don Mario, pipa en alto—. Es una quiebra de tomo y lomo. ¡Una quiebra disfrazada de suspensión de pagos! Qué evidencia, mi joven abogado. ¡Caraduras! —continúa exaltado don Mario, acalorado tras una espesa nube de humo dulzón—. Seguir leyendo.
Hacerse mayor es como morir de muerte natural: todos los días te vas muriendo poco a poco. Lo bueno es que si no te fijas, ni te enteras: te miras en el espejo y un tipo con canas (o sin pelo) te devuelve el saludo sin notar canas o echar en falta pelo; agarra el cepillo de dientes y cuando lo deja, es tres minutos mayor, ha pasado una agonía indolora entre espumas de dentífrico. Escupe la pasta de dientes y todo se va por el sumidero que es un reloj de arena pegado a su lavabo.
Una cárcel es una cárcel. Normalmente, se nota desde fuera: las torres de vigilancia, la frontera de hormigón vertical de sus muros aislándola físicamente del exterior. Sin embargo, la cárcel de mujeres de la Kantstraße79, vista desde la propia Kantstraße en Charlottenburg...Seguir leyendo
En la escuela, la profe contaba que no debíamos hacer caso de sábanas blancas. Tampoco prestar atención a mitos como el arrastrar de cadenas...Seguir leyendo
Desde el principio me llamó la atención su nariz. Creo que, primero vi su nariz y luego la vi a ella, sentada en el banco del parque, las piernas cómodamente cruzadas, un libro en la mano. Yo paseaba con unos cuentos de Gogol en el bolsillo y aproveché para sentarme a leerlo a su lado desde donde podía dejar resbalar la vista por el lomo de su nariz ingrávidamente respingona, recortada sobre un fondo de árboles despidiéndose del día.Seguir leyendo
Árboles, vías, cables de tendido eléctrico y finalmente, una vía muerta, la 17 (Gleis 17). Sus raíles no conducen a ninguna parte como antes, cuando era punto de partida desde Berlín hacia los campos de concentración de Riga, Varsovia, Auschwitz-Birkenau o Theresienstadt. Ahora, es una vía muerta directa al recuerdo...Seguir
Aveces el cielo se enciende. Arde por encima de los tejados sobre la ciudad que no bosteza, pero estira sus miembros —se abren puertas, los camiones descargan...leer más
Casi un clásico del crimen conyugal En torno al último adiós existen muchos tópicos: las mujeres intentan quitarse la vida y los hombres lo consiguen más a menudo...seguir leyendo
Me gusta mi trabajo. En recursos humanos no solo ayudamos a la empresa a redimensionar la plantilla en tiempos de crisis. También seleccionamos personal motivado, gente con ganas de trabajar.seguir...
Ha sido descubierto un vigilante en el puente del Kaiserdamm. Es un hombre de cierta edad, con el rostro curtido por el tiempo, adusto, con una gran cicatriz abriéndole la cabeza, de ahí su gesto de dolor. Tiene también algo de boxeador retirado seguir leyendo
Hacerse mayor es como morir de muerte natural: todos los días te vas muriendo poco a poco. Lo bueno es que si no te fijas, ni te enteras: te miras en el espejo y un tipo con canas (o sin pelo) te devuelve el saludo sin notar canas o echar en falta pelo; agarra el cepillo de dientes y cuando lo deja, es tres minutos mayor, ha pasado una agonía indolora entre espumas de dentífrico. Escupe la pasta de dientes y todo se va por el sumidero que es un reloj de arena pegado a su lavabo.